Los desayunos de Sa Tanca son el primer placer del día;
quesos, jamón y embutidos locales de calidad, mermeladas
caseras, crujientes croissantes y ensaimadas...
La cena se compone de pescado fresco, cordero y hortalizas y verduras.
Todos los productos son de la isla y están hechos siguiendo
las recetas tradicionales mallorquinas.